Hace algunos meses me empecé a cuestionar mi estado físico,
y mis autocriticas nacieron debido que estamos a pocos meses de iniciar el
verano.
Como toda mujer, me sentía subida de peso y quería bajar lo
más pronto posible para poder lucir bien en esta temporada. Así fue, rápidamente
retomé las sesiones de ejercicios y salí a correr todas las mañanas. Sin
embargo, estaba tan ansiosa de adelgazar que acudí a un especialista en nutrición.
Me recomendó seguir una dieta totalmente estricta. Debía comer solo dos veces
al día.
Esta dieta me fue bastante difícil. Es sumamente complicado
cambiar tus hábitos alimenticios de la de un día a otro. Sin embargo, estaba
totalmente decidida a bajar de peso. Incluso ya había recibido propuestas de
viajes y campamentos de unos amigos y eso hizo que me ponga más exigente
conmigo misma.
Ya había pesado mi primera semana de ejercicios y dietas y
sin necesidad de pesarme, al colocarme mis vestidos noté que realmente había
bajado de peso. Pero quería evitar estar pendiente de mi peso así que preferí
no acércame a la balanza diariamente prefiriendo hacerlo cada semana.
Al salir con mis amigos, ellos notaron lo cuanto había bajado en tan poco tiempo. Se atrevieron a bromear que solo me prepara a fin de estar en buena forma por verano sin embargo, me excusaba diciendo que lo hacía por salud. Aunque era un excusa realmente tonta
musculacion